Una serie de acontecimientos políticos, algunos inusitados, otros esperados, se desarrollaron a partir del 16 de agosto. La Presidenta con su mensaje conciliador pos primaria, hizo dudar hasta a algunos escépticos, que se vendrían tiempos de tolerancia para el adversario derrotado contundentemente y sus simpatizantes. Pero inmediatamente, tal pensamiento quedó desterrado, al colectar una serie de expresiones denigrantes para la oposición de parte del obsecuente grupo de allegados al poder K.
El que parecía más medido, el ministro Randazzo, lanzó una serie de exabruptos, contra los diarios El Clarín, La Nación, y otros, y por supuesto contra los presentes periodistas “golpistas” de los mismos, con motivo de exponer los resultados de la contienda electoral. Además en el programa televiso super K, llamado 6,7,8, tuvo una bajeza increíble al denostar al inigualable Tato Bores, ya fallecido, pero presente entre los que guardan de él, un gran respeto político y artístico, que somos muchos. Parece que el ministro cree que en la época de la última dictadura, o había que apoyar a la misma o se tenía que ser montonero, cuando la realidad indica que la inmensa mayoría ciudadana no pertenecía a ninguno de los dos bandos o a ninguno de los “dos demonios” (según decían algunos). Otros también nefastos personajes se lanzaron también a denostar a Carlitos Balá y a otros conocidos, sin reparar, que inclusive ellos o familiares o allegados, tampoco hicieron nada y la mayor parte salieron a festejar la obtención del título máximo en fútbol en 1978 y la invasión a las Malvinas en el 1981. Y no deberían olvidar que sus admirados Cristina y Néstor, no se destacaron ni mínimamente en “la lucha” contra la dictadura y formaron parte de la inmensa mayoría silenciosa.
El terrorista verbal Aníbal Fernández, recalcaba irónicamente que ganaron al mejor opositor por 5 veces, haciendo recordar las lamentables palabras que había proclamado el Líder al promediar la década del 50: “…por uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de ellos”, y de las que se arrepintiera años después. Abal Medina hablo de “paliza”, como si se tratara de un partido de fútbol y Amado Boudou y otros también actuaron con desprecio hacia los derrotados, dejando de lado la “conciliación” tan declamada por CFK.
Mientras el acontecimiento Schoklender – Madres de Plaza de Mayo va cobrando protagonismo y la absolución no solamente de Menem sino de todos los involucrados en el probado desvío de armas a Ecuador y Croacia, deja perpleja a la ciudadanía, el gobierno K continúa inmutable sin opinar y pretende no tener nada que ver como así también con otros hechos lamentables, como el feroz asesinato de la niña Candela y el trágico accidente ferroviario en Flores, donde la falta de políticas nacionales en materia de seguridad y de transporte es evidente.
Lo de Memen es entendible, ya que Carlitos pasó de ser el “demonio riojano” al “ángel de la guardia” del modelo K. Este y además los casos judiciales aún no resueltos y de avance a cámara lenta (16 años para el caso armas): Jaime, De Vido, valijas, medicamentos, Skanska, Schoklender, etc., etc., y otro como el incremento patrimonial de NK y CFK desechado por el Juez Oyarbide sin argumentaciones valederas, me llevan a recordar a la Chacarera del Expediente, del genial y eterno Gustavo “Cuchi” Leguizamón.
Y recuerdo también emocionado, que en plena dictadura militar, en el año 1978 o 79, en el teatro Mitre de Jujuy, actuaba el magistral Dúo Salteño acompañados al piano por el “Cuchi” (el creador del dúo), que interpretaron la mencionada chacarera y al culminar la estrofa final, recibieron una ovación interminable de la concurrencia.
La estrofa inicial dice:
El pobre que nunca tiene
ni un peso p andar contento
no bien haya una gallina
que ya me lo meten preso.
Y luego de describir las desgracias del “infortunado y hasta de Dios olvidado”, termina con las dos últimas estrofas.
Amalaya la justicia
vidita los abogados
cuando la ley nace sorda
no la compone ni el diablo.
Estas son cosas del pueblo
de los que no tienen nada
esos que se hayan millones
tienen la Casa Rosada.*
Lamentablemente, estos versos siguen vigentes, aún en democracia, y aplicables a la década del 90 y al actual gobierno. Ojalá, que en el próximo mandato de Cristina los hechos de corrupción comprobados tengan el castigo merecido. Solamente así la democracia y la República serán invencibles.
*Pueden escuchar la chacarera en el video que da inicio al artículo.
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