Archivo mensual: enero 2015

La noche negra de la República

color-negroEstupor, indignación, impotencia, bronca, desazón, incredulidad, y varias emociones más, por separadas o juntas o entremezcladas, fue la reacción sincera de casi toda la sociedad conmovida, al enterarse de la muerte violenta del fiscal Dr. Alberto Nisman.

El Gobierno K, una vez más, se consideró ajeno total al hecho y hoy, pasado más de doce días, sigue demostrando su incapacidad para resolver situaciones difíciles, reaccionando con manotazos de ahogado, cambiando sin ton ni son el relato, y demostrando una total desidia para afrontar el gravísimo hecho institucional que sigue conmocionando al país y que sienta un nefasto precedente en la República.

Lamentable la actuación de nuestra Presidente, como si fuera una espectadora más y echando culpas a diestra y siniestra, sin dejar entrever mínimamente que la principal responsable es ella, ya que la salvaguarda de la vida del fiscal dependía del Poder Ejecutivo. Sin poder de reacción absoluta por tres interminables días y deja atrás su tardía reacción ante el nombramiento del Papa Francisco, que la dejó paralizada, pero que duró tres horas, para cambiar de estrategia (si es que la tenía) y subirse al caballo, para no quedar descolocada ante el beneplácito que provocó en la ciudadanía el digno nombramiento del cardenal Bergoglio, que había sido insultado por sus obsecuentes laderos durante ese periodo sin reacción K. Y así el enemigo Bergoglio (el otro enemigo feroz era y es Magneto) se convirtió de pronto en el amigo querido de toda la vida, en una demostración de total hipocresía.

Pero aquí hay una muerte de un fiscal de la República, que investigaba la causa AMIA y que pocos días antes de su muerte había denunciado a la Presidente, al Canciller y a tres colaboradores, de ser cómplices, a través del memorándum con Irán, para salvaguardar a los sospechosos del brutal ataque a la mutual judía. Una situación inédita, gravísima y que provoca la noche negra en la República.

La sensación que sentí puede expresarse en estos sencillos versos:

Era enero y era invierno
era día y era noche era sol y eran tinieblas y la República iba hacia la nada.

Pero hay que ser optimistas:

Y entonces luchamos con todas las fuerzas,
terminó la noche se hizo luz la vida.

En los tres poderes de la República y en la ciudadanía toda, respetando la Constitución Argentina, está la solución para que esa noche no sea tan negra.

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