Archivo mensual: febrero 2016

La ansiedad de principiantes

Nito Artaza y Mirtha LegrandComienza el gobierno de Cambiemos, y también los Decretos de Necesidad y Urgencia. Comienzan las críticas, sobre todo “…porque no llamaron a sesiones extraordinarias del parlamento”. Bueno, al parecer los que comentaron eso (kirchneristas, renovadores, peronistas, cambistas y otros, un poco de todos: políticos, periodistas, comentaristas, ciudadanos, etc., no todos por supuesto) no tuvieron en cuenta, que políticamente tenía que ser ineludiblemente así, ya que el arduo trabajo de consensuar con sectores opositores en ambas cámaras, sin mayoría propia, lleva un tiempo prudencial, que encaja con el comienzo de las sesiones ordinaras, el 1 de marzo de 2016.

Dicen que una de las estrategias del gobierno M, es dar el golpe y ver qué pasa. En tal sentido, el más criticado DNU, lo fue el de la designación por este medio, de dos integrantes de la Suprema Corte de la Nación, lo que sorprendió a políticos y periodistas, que no tenían en cuenta que la Constitución habilitaba al Presidente a hacerlo de esa forma. Y empezaron las críticas “…que si bien podía ser legal, no era legítimo, que no era ético”, etc., etc. Para contrarrestar esas ansiedades, transcribo dos opiniones muy respetables de un historiador y periodista y de un periodista y analista político, de dignos intachables antecedentes. El profesor Luis Alberto Romero, en un artículo publicado en La Nación el 30/12/2015, titulado “La gran tarea de fondo que está pendiente”, expresa: “Nuestros gobernantes necesitan, al menos al principio, puño de hierro en el guante de seda”, entre otros conceptos imperdibles del escrito. El notable ex director de The Buenos Aires Herald, James Neilson, en una nota titulada “La banda de los K”, publicada el 09/01/2016, en la revista Noticias, dice: “Aunque el empleo sistemático de los decretos de necesidad y urgencia ha molestado mucho a los puristas, el ingeniero no tiene más alternativas, ya que, caso contrario, le sería imposible mejorar en los meses próximos el desempeño de un Estado crónicamente disfuncional” Y otro párrafo: “Para terminar bien una gestión muy difícil,  Macri y los demás  integrantes del Gobierno tendrán que llevar a cabo una serie de reformas dolorosas”. Esto último vale también a las críticas recientes de los que aparentemente apoyaron a Cambiemos  (que tienen todo el derecho a hacerlo) y donde la ansiedad los carcome, aunque solamente transcurrieron solamente 70 días de iniciado el Gobierno de MM y no tienen en cuenta la pesadísima carga recibida del gobierno K. Recomiendo leer los mencionados artículos periodísticos.

Otros comentarios, los de Nito Artaza, Beatriz Sarlo y últimamente de Mirtha Legrand, entre otros varios, cuestionan  que en el Gobierno del ingeniero Mauricio, hay muchos miembros del gabinete y funcionarios  de la actividad privada (CEOs) y no políticos. Con todo el respeto que merecen esas opiniones, quiero aclarar que la Ciencia de la Administración se enseña en universidades que otorgan el título de Licenciado en Administración, que es el título correcto. Aún en algunos centros de estudios, no actualizados, se otorga el título de Licenciado en Administración de Empresas, que según dicen los expertos en el tema, es lo mismo si se dijera que el médico cardiólogo es la medicina, cuando existen un sin número de especialidades.

En todo caso el Administrador es de Organizaciones, es decir de empresas, de gobiernos, de clubes, de hospitales, de ministerios, de ONG, de cooperativas, de hoteles, etc., etc. Decir que es mejor un político, que un administrador para ocupar una función pública, es por lo menos una aseveración inconsistente. Es mucho más fácil que un CEO se haga un buen político, usando para ello el sentido común, que un político de los tradicionales, con mañas de la politiquería incluidas, sea un buen administrador. Por supuesto un cargo ejecutivo en el gobierno no es lo mismo que en una organización  privada, pero ambos tienen las mismas bases conceptuales de administración y gestión, siendo distinto únicamente en aspectos formales y en que el cargo público significa una mayor responsabilidad pues la organización es la República y su gente. De todos modos, el gobierno de Cambiemos trabaja en equipo y se integran tanto técnicos como políticos para lograr la mejor administración y gestión.

Además, la herencia recibida es desde todo punto de vista desastrosa: el odio destilado por el gobierno conservador popular K con los que no pensaban lo mismo; la corrupción a todo nivel; el narcotráfico; la inseguridad; una pobreza del 30 %; un país que no crece desde hace 4 años; el desempleo privado en aumento y el incremento exagerado del empleo público; las reservas del Banco Central en estado crítico; el déficit fiscal del 7 %; el déficit del intercambio comercial; la presión impositiva más alta de todos los tiempos; la emisión descontrolada; una inflación de las más alta del mundo; la situación de default por no aceptar el fallo del juez Griesa, el que fue propuesto por el gobierno K, dejando a la Argentina sin poder acceder a créditos a tasas bajas; la rescisión de los contratos de concesión de varios servicios públicos que motivaron fallos dictaminados y futuros adversos del CIADI ya que el gobierno K no cumplió con lo especificado en los respectivos contratos; la jubilación mínima inferior al límite de pobreza y la catarata de juicios actuales y futuros por no cumplir con lo dictaminado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con fondos disponibles en la ANSES que fueron utilizados para subsanar el importantísimo déficit fiscal por inoperancia en la gestión del modelo K; una educación en franco deterioro; una injerencia antirrepublicana en el Poder Judicial; una política energética patética; una relación internacional de aislamiento casi total; la confusión cultural aceptada por parte de la población, de que no criminalizar la protesta es a cambio de no respetar el principio constitucional de la libre circulación; etc., etc. Es indispensable que MM explique esta herencia recibida en el mensaje del 1 de marzo ante el parlamento, no para quedarse para siempre echándole la culpa al antecesor, pero si para exponer la realidad y poder hacer el diagnóstico acertado y poder así ir solucionando día a día los gravísimos problemas heredados por la pésima gestión y administración del gobierno conservador popular K y que la ciudadanía comprenda el por qué de las medidas que se dicten.

Los ansiosos  quieren que se todo se arregle ya, confundiendo al Presidente  Ma…cri, con Ma…ndrake, el mago (ver el Tony de la década del 40 del siglo pasado).

Decía Winston Churchill: “Un político se convierte en estadista, cuando en vez de pensar en la próxima elección piensa en las próximas generaciones”. El levantamiento del cepo, de las retenciones a las economías regionales y el campo, la eliminación de los escandalosos subsidios a la energía en el Gran Buenos Aires son medidas dolorosas, pero que había que tomarlas, pensando en el mediano y largo plazo; también la reforma parcial al impuesto a las ganancias que no cumple con las expectativas, pero que contempla la realidad. Se habla muy poco de la extensión y el aumento importante del monto de la Asignación Universal por Hijo. El Plan de Modernización del Estado es una herramienta clave a mediano y/o largo plazo, para hacer su acción eficiente, y que fuera casi ignorado por los medios de comunicación, ratificando, que los ansiosos piensan en el corto plazo, lo que se comprende, pero no se justifica, ya que sería el caso de que la herencia recibida, no fuera extraordinaria, sino solamente normal.

Dicen que Mauricio Macri, explorando la Casa Rosada, descubrió en un placard un traje, sin uso alguno, y que tenía un cartel que decía: para un estadista. Dicen también que se lo probó, y que le quedó bien. Ojalá.

Anuncios