Archivo mensual: mayo 2016

“Dios los cría, y ellos se juntan”

Moyano y CalóLos eternos, por la duración en sus cargos de jefes sindicales, se unificaron con sus 3 CGT y sus 2 CTA, para realizar no un acto en conmemoración del día de los  trabajadores, sino en contra del gobierno de Macri y de paso demostrar al peronismo desorientado, huérfano de líderes, que ellos son los que mandan en el movimiento. A último momento se bajó Luis Barrionuevo, en una actitud respetable, diciendo que no podía compartir el acto con los mariscales de la derrota.

Alguien dijo que a los jerarcas sindicales, como al Papa, se los reemplaza solamente cuando mueren.

Ayer se juntaron: Caló, el obediente kirchnerista al que Cristina no le daba bola. Yasky, el ultra kirchnerista obsecuente. Micheli, el izquierdista ex detractor de la burocracia sindical y hoy amante de ellos, y Hugo Moyano el ultra Néstor Kirchner, que participó de las tropelías contra el paro del campo, contra Clarín, contra Shell, etc, por orden de su socio y que después de su muerte se convirtiera en uno de los enemigos de Cristina.

Un verdadero dechado de honorabilidad, de honestidad, de ética. Doce años esperando, sin un grito los dos primeros y los otros hablando, pero no logrando nada  de nada, en la hoy proclamada defensa de los trabajadores.

La más poderosa razón del acto y sus críticas y amenazas al Presidente, es que los peronistas y entre ellos los sindicalistas, no pueden admitir un gobierno que no sea peronista, y eligen cualquier salida para volver: la ultra derecha asesina de López Rega, la ultra liberal salvaje de Menem  y el populismo conservador corrupto de Néstor y Cristina. Todo es válido con tal de tener el poder.

Los antecedentes avalan lo dicho: a Frondizi, IIlia, Alfonsín, De la Rua (aún éste con peronistas hoy casi todos K) les hicieron la vida imposible, inclusive, a los dos primeros complotaron con sus amigos del poder militar para voltearlos y a los otros con los saqueos perfectamente organizados.

Para peor en el acto, estuvieron la Cámpora, Unidos y Organizados, Quebracho y otros personajes nefastos del kirchnerismo, demostrando rotundamente que no fue un acto recordatorio de los mártires de Chicago. Lamentable ver a la izquierda siempre desubicada, pero coherente, compartiendo el acto con la oligarquía sindical. Ojalá se apruebe el proyecto de Carrió para que los dirigentes sindicales presenten también la declaración jurada de sus bienes.

¿Por qué no se festejó el 1° de mayo? Porque no hubiere asistido la numerosa concurrencia que hubo. En Jujuy, el gobernador decretó asueto administrativo y escolar en homenaje al día de los trabajadores y al acto concurrieron 200 personas.

Una aclaración: me refiero siempre a los dirigentes de cualquier índole del peronismo, no al pueblo apropiado de un sincero sentimiento de justicia social y reconociendo que hay, aunque no muchos, dirigentes que antes que peronistas son republicanos y democráticos, y pongo como ejemplo a don Julio Bárbaro.

“Dios los cría, y ellos se juntan”, es un proverbio español. Según el Centro Virtual Cervantes, se refiere, con cierta ironía a la inclinación natural que lleva a juntarse a los de un mismo genio y temperamento; se aplica más bien a personas de conducta censurable. Observación: el codicioso y el tramposo fácilmente se conciertan (Lovarrabian).

Los reclamos son todos válidos (desocupación, ganancias, inflación, jubilaciones, etc.), pero no pueden resolverse en menos de 5 meses, lo que no se pudo, porque no se quiso, en 144 meses. La aprobación por Senadores de la ley anti despidos, es pura demagogia. Si se aprueba en Diputados, el Presidente Macri deberá vetarla.

Al respecto, cuando Cristina Fernández de Kirchner vetó la ley del 82%/ móvil en el 2010, no hubo ningún tipo de protesta sindical. Contrariando a los que hoy opinan que si Macri veta le significará un alto costo político, y aunque sea paradójico,  coincido, por fin, en algo con Cristina y también Macri seguramente coincida. Cuando vetó la ley de jubilaciones, dijo textualmente: “Veté la ley y después me votó el 55 % de los argentinos, porque los argentinos no comen vidrio, porque saben que no les miento”      

Soplan nuevos vientos en Argentina, y a pesar de los malos augurios, el país se pone de pie: se posesiona internacionalmente, se combate la corrupción con un Poder Judicial que renace, los que opinan distinto no son enemigos, se toman las medidas que, aunque sean dolorosas, son la solución definitiva para el mediano y largo plazo. Empezamos a caminar, el futuro depende de nosotros.

Anuncios

La sabiduría popular

Empanadillas de dulce de cayoteViajaba a Salta el sábado pasado, 23 de abril, y me detuve en la ciudad de Güemes, a la vera de la ruta, para comprar empanadillas de dulce de cayote (de las mejores). Un muchacho de unos 20 años se apersonó para vendérmelas, y me dijo: “vio señor; lo que salió en los diarios”. Ante mi no respuesta siguió: “Este Macri, que no le tenía confianza, le pagó a los buitres. En 4 meses arregló lo que los otros no pudieron en 12 años y que además se robaron todo.” Ante mi sorpresa solo atiné a decir: sí, así es.

Lo dicho por un joven auténtico del pueblo no solo me impactó, sino que me emocionó. Dentro de su infinita sabiduría popular, ese chico, con pocas palabras entendía perfectamente uno de los grandes logros de Cambiemos, que permitirá al país no solamente salir del aislamiento internacional, sino recibir inversiones para el despegue definitivo de Argentina.

Comparaba las palabras del “chango”, con las interminables explicaciones sofisticadas expresadas por varios, aparentemente más desarrollados intelectuales (políticos, periodistas y opinadores en general) que criticaban total o parcialmente la salida del default, y pensaba: cuanta razón tenía y tiene don Atahualpa Yupanqui, el gran admirador y practicante de la sabiduría popular.

Ante la crítica no solamente de los kichneristas, sino también de los ansiosos anti kirchneristas (ver el comentario del 26/02/2016, “La Ansiedad de Principiantes” en www.opiniónactiva.com), que no comprenden que en  142 días no se puede solucionar el desastre ocasionado por los K en 4574 días. Al respecto, el economista Juan Carlos de Pablo en el programa de Fantino, Animales Sueltos, al requerirle éste que opine como encontró Macri el gobierno el 10 de diciembre cuando asumió la Presidencia, dijo: “El país era un enfermo gravísimo con 42 grados de fiebre”. Exacta la metáfora.

A un enfermo en ese estado había que tratarlo de urgencia. Primero se tuvo que estabilizar al paciente y diagnosticar la enfermedad, que se presumía, pero sin haberlo revisado, era grave. Del diagnóstico resultó que era más grave de lo pensado y se resolvió que había que operarlo de urgencia,  utilizando lo menos posible el bisturí a efectos de evitar lo que parecía inevitable. Resultó un éxito la intervención y luego siguió el periodo de rehabilitación, que fue penoso al principio, pero que ahora irá paulatinamente en franca mejoría hasta lograr el alta. El paciente está atendido por un equipo médico de excelencia, por lo que la mayoría de los parientes del enfermo es optimista en cuanto a su recuperación plena.

Abundan las críticas, que el gobierno M no hace nada por los que menos tienen. El fin de las retenciones favoreció no solamente a los productores sino a todos los que dependen del sector campo: trabajadores, vendedores  de insumos y equipos. La asignación universal por hijo, se incrementó y se extendió a una millonaria cantidad de nuevos beneficiarios. El mínimo no imponible subió casi el 200%. Se aumentó significativamente  el subsidio al transporte del interior, cuando antes era destinado en su gran parte a la capital y conurbano. Pronto será realidad la quita del IVA a los sectores más vulnerables de la sociedad. Hay otras medidas. Por supuesto hacen falta muchas más,  pero los gobernantes tiene que ser muy cuidadosos y velar para que el paciente no se descompense, y todo el esfuerzo realizado hasta aquí haya sido en vano.

Otro hecho alentador, es que al parecer, parte de la justicia comienza a despertar, y los corruptos empiezan a temblar. Creo que la importancia que hoy en día tiene este tema en la sociedad es un factor decisivo para que la lucha contra este flagelo sea imparable.

La sabiduría popular será determinante para que el país siga el camino, que nunca debió abandonar, para el crecimiento y desarrollo económico y principalmente social de la Argentina.